Las fortunas chinas y rusas, las que más aprovechan la Ley de Emprendedores en España

Las fortunas chinas y rusas, las que más aprovechan la Ley de Emprendedores en España

Más de 27 mil personas residen ya en España gracias a la Ley de Apoyo a los Emprendedores y su Internacionalización, que preveía la concesión del permiso de residencia para ciertos inversores extranjeros. La regulación cumple cuatro años y sus resultados son cada vez mayores: El número de inversores extranjeros en España se ha cuadruplicado ascendiendo a los 2.236 y el importe de la inversión suma 2.157 millones, tres veces más que en 2014.

A cambio de conseguir el permiso de residencia en España, el beneficiario tiene que realizar una inversión en activos inmobiliarios superiores a 500.000 euros, en acciones o depósitos bancarios por más de un millón de euros, o en deuda pública por encima de dos millones de euros. El permiso, llamado “Golden Visa” exige que se mantenga la inversión por un periodo mínimo de cinco años y, pasado ese tiempo, la residencia será “renovable mientras se prolongue la inversión o la vivienda en España”, concreta el director ejecutivo de ICEX-Invest in Spain, José Carlos García de Quevedo.

 

Chinos y rusos, las nacionalidades mayoritarias

Las fortunas chinas y rusas son las que más han aprovechado esta ley desde su entrada en vigor en septiembre de 2013. Según los datos de la Secretaría de Estado de Comercio, 714 ciudadanos de China -sin contar con sus parientes- han obtenido un visado de oro tras haber invertido 716 millones de euros entre activos inmobiliarios, financieros y proyectos empresariales. La medalla de plata es para los nacionales rusos, que han acumulado 685 permisos por un desembolso de 567 millones de euros.

Para crear esta ley, España se ha basado en el marco regulador comunitario de la Unión Europea, comparando las ventajas que ofrecen desde hace varios años algunos países miembros como Reino Unido, Portugal, Grecia, Hungría y Chipre. De esta manera, se pretende facilitar la entrada y permanencia en España a extranjeros por interés económico; sobre todo inversores, emprendedores, profesionales altamente cualificados e investigadores.